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5 nov. 2016

  • 5.11.16
Es difícil comprender cómo un padre que acaba de perder a su hijo de 9 años por un cáncer es capaz de mantenerse entero y no sólo no llorar, sino henchirse de optimismo y de positivismo para llevar la vida material que ha perdido a todos aquellos otros niños que sufren esa enfermedad "maldita" y que, en muchos casos, acaba de forma fatal. Esa persona es Andrés Olivares, presidente de la Fundación Luis Olivares.



Luis era un niño malagueño que hacía vida normal "hasta que un buen día llegó a casa con fiebre, y al quinto día nos dijeron los médicos que lo teníamos que ingresar porque había algunas células raritas dando vuelta por su sangre. Tenía leucemia. Y durante el año que estuvo ingresado, me regaló esa alma, esa magia y ese corazón que hoy es el lema de la Fundación que creé en su honor y en la que hoy atendemos a unos doscientos niños con cáncer. En la Fundación entendemos que la muerte como tal no existe. Somos un cuerpo físico, que es nuestro disfraz, pero el alma es lo que nos hace ser eternos. Y mi hijo Luis me entregó durante su enfermedad su alma, su magia y su corazón".



Hoy, la Fundación Luis Olivares, creada en 2010 por Andrés Olivares, se centra en el apoyo integral a los niños con cáncer, así como a sus padres y familiares, tanto en el Hospital Materno Infantil de Málaga como en su propia sede, ubicada en la avenida Arroyo de los Ángeles, en esta capital malagueña. Y además de ofrecer sesiones de fisioterapia, nutrición, naturopatía, reiki, orientación en ayudas sociales e infinidad de talleres lúdicos y actividades para que grandes y pequeños, desarrollan planes de investigación para luchar contra el cáncer infantil, así como multitud de actos, eventos y campañas de difusión y sensibilización para dar a conocer su labor.

Uno de esos actos fue el que se desarrolló en la noche de este viernes en el Centro Cultural La Almona, en Dos Hermanas, con motivo de la presentación del Calendario Solidario 2017 que ha promovido la Asociación de Deportistas Nazarenos (ADN) precisamente a favor de la Fundación Luis Olivares.



Ya en el año 2014, en entonces Club Bikila de Dos Hermanas presentó en el mismo espacio cultural su primer Calendario Solidario destinado a ayudar a la citada Fundación, y ha sido ahora cuando la recién creada ADN ha decidido dar el paso de sacar el segundo, que en esta ocasión cuenta como grandes protagonistas a los propios niños y niñas enfermos, en unas imágenes que han sido captadas por el fotógrafo sevillano Diego Escobedo.

Los beneficios obtenidos por la venta del Calendario 2017, que ha sido posible editarlo gracias a la colaboración desinteresada de una veintena de personas y entidades, y que ha salido ya a la venta al precio de 3 euros, serán destinados íntegramente a la Fundación Luis Olivares.

El acto que se desarrolló en la noche de este viernes en La Almona contó con la presentación de uno de los integrantes de la Asociación de Deportistas Nazarenos, Antonio Jurado, quien desde hace más de dos años colabora con la Fundación Luis Olivares y quien desde entonces enfoca todos sus grandes retos deportivos de un carácter solidario para aportar su granito de arena en la lucha contra el cáncer infantil.



Y con el calendario ya presente, Antonio Jurado quiso, especialmente, dar las gracias a cuantas personas y entidades han hecho posible "otro de nuestros sueños y con el que cruzamos esa línea de meta que hace poco tiempo parecía tan lejana". "Por eso hoy es un día especial para dar las gracias", que empezó dirigiendo en primer lugar al fotógrafo Diego Escobedo y a la Asociación de Deportistas Nazarenos, pero que centró luego en todos los que han hecho posible que este Calendario Solidario viera de nuevo la luz, como ha sido el caso del CEIP Coca de la Piñera, del Bar La Galería, de Barnizados García e Hijos, de Encarni Varela, de Catering León, de José Luis Sierra, de Francisco Jesús Fernández, de Estudio Jurídico Rey Abogados, de Cacesa, de Impresión Sur, de E- Viviendas, de Clínica Sanipié, de Hogar Textil, de Todobici Alcalá, de La Mujer del Cura, de Crens F4, de Podología Corpas, de Equipos, de Expobikes, de Spazen y de Trabycon.

Pero las gracias más especiales las transmitió Antonio Jurado hacia Fundación Luis Olivares, "porque ha sido la pieza que ha completado este mágico puzle y la que ha dado sentido a toda esta aventura, y, especialmente, a sus niños, a esos niños de sonrisa completa que nos dieron una auténtica lección de vida la tarde en la que fuimos a hacer las fotografías".

Antonio Jurado, igualmente, definió a Andrés Olivares con las tres palabras que se convirtieron desde el primer momento en el lema de la Fundación: 'Alma, Magia y Corazón'. "Andrés es un alma eterna, fusionada con la de su hijo Luis. Es un mago porque sólo alguien como él es capaz de construir un oasis de felicidad dentro del desierto de lágrimas y de las dificultades que supone esta enfermedad maldita llamada cáncer. Y es corazón, sobre todo cuando en unión de sus empleados, voluntarios, colaboradores y amigos está al lado de los niños y los familiares que se encuentran en su Fundación".

F. G. / REDACCIÓN

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