:::: MENU ::::

12 nov. 2017

  • 12.11.17
La diferencia entre la jornada de convivencia que las madres y padres del CEIP Europa organizaron este sábado, día 11 de noviembre, y la que tuvo lugar el 14 de noviembre de 2015 es, sencillamente, la que marcaba un solar del interior de este colegio que ahora se encuentra ocupado por un gran Aula de Convivencia que ha sido levantado gracias al trabajo de más de trescientas personas.



Ana Were, Marga González, María Romero y Malu Vidal, las madres de alumnos que constituyeron en septiembre de 2012 la Plataforma Pro Comedor del CEIP Europa, mostraban este sábado su satisfacción por cómo ha transcurrido todo en torno a la construcción de un 'Aula de la Convivencia' en el que se podrán llevar a cabo numerosas actividades y, además, que pueda servir de comedor escolar.

"Faltan pequeños detalles, pero la funcionalidad ya la tiene al contar con electricidad y agua, faltando sólo la conexión con la acometida pública de saneamiento. Y, a partir de ahí, lo que sí vamos a seguir organizando son algunos talleres para terminar las pequeñas cosas que faltan. Claro, y que el Ayuntamiento nos dé la licencia y que la Agencia Pública Andaluza de Educación nos autorice que se pueda utilizar como comedor", algo que, según cuentan estas madres, podría ocurrir el próximo mes de enero.



Atrás quedarán ya, por tanto, años de lucha, días de alegrías, siempre entremezcladas con jornadas de cierta desesperanza, y, eso sí, muchas horas de trabajo voluntario que hicieron posible que se alcanzara este sueño. "Para nosotras es un sueño hecho realidad. Al principio dudábamos, porque sabíamos que era muy difícil, ya que, además de los muros que nos íbamos encontrando, siempre estaban los comentarios de muchas personas que nos decían que era imposible. Pero seguimos con nuestro empeño y una vez que comenzamos y vimos cómo se iba haciendo poco a poco, ya todo fue mejor".

Finalizada ya la obra, lo que esperan estas cuatro madres es que para enero los niños y niñas del CEIP Europa puedan utilizarlo ya como comedor. "En estos momentos, en el colegio hay 135 niños que tiene nque organizarse en tres turnos cada día para poder comer en el aula que se ha habilitado mientras tanto. Pero cuando contemos con la autorización, ya podrán hacerlo todos en un solo turno".



Junto a estas cuatro madres, y algunos de los muchos voluntarios que han colaborado en la autoconstrucción del Aula de Convivencia y que disfrutaban este sábado de una jornada de convivencia, se encontraban los responsables del estudio de arquitectura Recetas Urbanas, Santiago Cirugeda y Alice Attout, autores del diseñado de esta estructura que realizaron siguiendo su línea de buscar soluciones urbanísticas con las que se redujeran los gastos a una cuarta parte mediante el uso de materiales reciclados y, claro, con un trabajo en equipo.

Santiago Cirugeda explicaba también que lo que queda para que el Aula pueda ser usada en su totalidad es "que concluya la conexión a la acometida pública, que depende del Ayuntamiento, para que ya se puedan usar los baños, que esperemos que esté ya para la semana que viene, y, además, que la Junta de Andalucía lo equipe, algo que se pedirá formalmente cuando se firme el fin de la obra, que será la semana que viene, de forma que para enero, después de los Reyes Magos, ya pueda ser usada de forma integral".



Este arquitecto sevillano elogió, a diferencia de como está ocurriendo en otras ciudades, la gran formalidad administrativa y jurídica que ha presidido en todo momento la ejecución de esta obra, especialmente gracias a la colaboración del Ayuntamiento de Dos Hermanas. "Administrativamente se ha trabajado muy bien por parte de la Concejalía de Igualdad y Educación del Ayuntamiento, y siempre han estado muy atentos desde el interventor o los aparejadores y todo el personal, porque lo bonito es que ha sido también un experimento administrativo. En este caso tenemos que decir que el Ayuntamiento apostó por este proyecto y que la cosa ha salido bien".

Recetas Urbanas consiguió diseñar un solución para el comedor del centro que cumplía con la normativa, reduciendo costes a una tercera parte, algo que se logró con la premisa del trabajo en equipo, siendo en este caso la primera vez que se ha llevado a cabo un programa de autoconstrucción de un equipamiento educativo en Andalucía.



En este año y medio largo de trabajos, madres y padres de alumnos, amigos y voluntarios han ejecutado obras, cerramientos, han levantado la estructura, han realizado la carpintería y han pintado, siempre cumpliendo con el código técnico y todo dentro de este proyecto de autoconstrucción mediante la reutilización de materiales.

Y todo ello es lo que les ha hecho sentirse a todos orgullosos. "Sin duda, para nosotros", señalaron recientemente, "el valor añadido más importante es el de nuestro aprendizaje y el de nuestros niños y niñas, no sólo a nivel constructivo, sino social y humano. Porque aquí hemos conseguido congregar a más de 300 voluntarios de 32 nacionalidades diferentes, padres, madres, abuelos, vecinos, arquitectos venidos de todo el mundo atraídos por el reconocimiento internacional de los arquitectos Santi Cirugeda y Alice Attout, muchachos y muchachas con ganas de aprender el oficio y gente interesada en proyectos de participación ciudadana".

F. G. / REDACCIÓN

DEPORTES - DOS HERMANAS DIARIO DIGITAL

FIRMAS
Dos Hermanas Diario Digital te escucha Escríbenos