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30 may. 2018

  • 30.5.18
La Junta de Andalucía va a intensificar las inspecciones y controles de tabaco en las terrazas y veladores. Así lo ha anunciado la secretaria general de Salud Pública, Josefa Ruiz, durante la rueda de prensa que ha ofrecido con motivo del Día Mundial sin Tabaco que se celebra este jueves, día 31 de mayo, bajo el lema 'Tabaco y Cardiopatías', según ha informado en un comunicado de prensa.



Josefa Ruiz ha destacado la importancia de la prevención y el control del tabaquismo y ha recordado que el Gobierno andaluz puso en marcha en 2005 un Plan Integral de Tabaquismo con el objetivo de disminuir los efectos perjudiciales del tabaco en la población andaluza, coordinando todas las actuaciones necesarias para prevenirlo y abordarlo con procedimientos de efectividad probada, incorporando medidas novedosas para vincular a toda la sociedad en la lucha frente al tabaquismo.

En este sentido, la Junta de Andalucía está trabajando en la actualización de este Plan para hacer frente a los nuevos retos en salud pública que se están planteando en este campo. Así, se priorizarán las medidas orientadas a la población infantil y adolescente, con estrategias adaptadas a estas edades (redes sociales, videojuegos…). También se planteará una estrategia de respuesta a productos como cigarrillos electrónicos y cachimbas, que se han introducido por parte de la industria como aparentemente inocuos, o el tabaco de liar, cuya promoción se acompaña de una publicidad engañosa sobre la reducción de los daños del tabaco con este tipo de consumo.

Dentro de las nuevas medidas, también se introducirá el refuerzo de vigilancia de terrazas y veladores, dentro de la Ley de Medidas Sanitarias frente al Tabaquismo, que prohíbe fumar en aquellas terrazas cubiertas y cerradas por más de dos paredes al considerarlas espacio cerrado. Ruiz ha manifestado que estos controles se intensificarán este verano y durante el resto del año.

Asimismo, el plan mantendrá los objetivos de promover estilos de vida saludable, prevenir el consumo de tabaco reduciendo su incidencia, atender a las personas fumadoras de manera accesible y con calidad en los servicios sanitarios y supervisar y controlar el cumplimiento de la normativa.

Desde la entrada en vigor de esta normativa se han realizado en Andalucía un total de 603.995 controles donde se ha revisado el cumplimiento de la normativa ante el tabaquismo en establecimientos. Concretamente, en 2017, se han llevado a cabo 84.263 inspecciones en 59.921 establecimientos. En el 96,8% de los controles no se detectaron incumplimientos y el 98,47% de los establecimientos cumplía la normativa en la última visita.

Por otra parte, a lo largo de 2017 se han recibido 1.621 denuncias de ciudadanos por posibles incumplimientos a la Ley, que han dado como resultado 763 expedientes iniciados y 562 expedientes resueltos con sanciones por una cuantía total de 209.834 euros. Durante el primer trimestre de 2018, han sido 677 las denuncias, con 343 expedientes iniciados y 104 resueltos, por 92.862 euros.

Prohibición de fumar en lugares públicos

En esta línea, el coordinador de la Semana Sin Humo de la Sociedad Española de Medicina Familiar y Comunitaria, Ricardo Aranda, ha destacado la percepción favorable de la población hacia medidas de mayor protección. Así, según la encuesta realizada a nivel nacional por esta sociedad científica y que cuenta con datos andaluces, un 63,3% de los andaluces está a favor de que se prohíba fumar en vehículos privados y un 13,9% más se sumaría solo en el caso de que hubiese niños dentro. En cuanto a fumar en lugares públicos al aire libre como, por ejemplo, estadios deportivos, piscinas o centros comerciales abiertos, un 63,65% está de acuerdo con que no se debería poder fumar.

Además, el 98% de los andaluces considera que fumar es un factor de riesgo igual o más importante que la diabetes, la hipertensión o la hipercolesterolemia, cifra que se sitúa cinco puntos por encima que la española. Y el 63,5% está de acuerdo en que el aumento del precio del tabaco ayudaría a más gente a dejar de fumar, así como la misma cifra opina que se debería aumentar a ocho euros como en países vecinos. Por otra parte, el 70,6% de los andaluces cree que de alguna manera está expuesto al humo ambiental. Esta encuesta realizada con motivo de la Semana Sin Humo se ha realizado a 597 personas en Andalucía, de las que un 57% son mujeres y un 43% hombres; y un 30% son fumadores y un 31% son exfumadores, de los que el 57% lo dejó hace más de 10 años.

Asistencia sanitaria para dejar de fumar

Los profesionales sanitarios de los centros de salud de Andalucía han ofrecido consejo para dejar de fumar a 1,6 millones personas desde que se puso en marcha el Plan Integral de Tabaquismo de la Consejería de Salud, lo que supone una media de 150.000 hábitos tabáquicos anuales. Según el balance que ha ofrecido el director del Plan Integral del Tabaquismo en Andalucía, Vidal Barchilón, existen 381 centros de salud con 543 profesionales sanitarios referentes de tabaquismo.

De esta forma, los consejos sanitarios dentro de la intervención básica suponen un instrumento fundamental en la lucha contra el tabaquismo, siendo estos profesionales los encargados de recomendar o aconsejar el abandono de este hábito, así como alentar y felicitar a quienes lo consiguen o a quienes no han tenido nunca este hábito no saludable. Además de la intervención básica desde los centros de salud, aquellas personas que requieren de recursos más específicos para conseguir el objetivo final de abandonar el tabaco tienen a su disposición los servicios de intervención avanzada individual y grupal que combina terapias psicológicas cognitivo-conductuales y tratamiento farmacológico.

En 2017, en los centros de atención primaria de la comunidad autónoma se atendieron a un total 68.616 personas fumadoras dentro de estos servicios. Concretamente, a 48.853 personas fumadoras con intervención avanzada individual; y a 19.759 personas mediante intervención avanzada grupal.

Estos programas requieren de la presencia física de la persona fumadora en el centro y, por ende, de un desplazamiento y un horario. Por este motivo, en 2007 la Consejería de Salud puso en marcha un servicio gratuito de deshabituación tabáquica por teléfono, que se adapta al ciudadano y que le acerca este recurso sin necesidad de desplazamientos por su parte. Desde su inicio, 8.640 personas han utilizado este servicio y en lo que va de año se han recibido un centenar solicitudes para participar en este programa telefónico de deshabituación tabáquica. Las personas que deseen dejar de fumar pueden acceder a esta línea telefónica ‘Quit Line’ en el 900 850 300.

Asimismo, desde los inicios del Plan Integral de Tabaquismo, la línea de formación ha sido uno de los puntos esenciales que lo vertebra, ya que en ella se basa el funcionamiento de los recursos existentes. El objetivo es capacitar a los profesionales sanitarios a abordar este problema de manera transversal, ayudando a la población a abandonar este hábito tan perjudicial para la salud. Durante 2018, se prevé la realización de ocho cursos de formación en intervención avanzada a nivel provincial y 58 de formación básica. En total, han participado en todas las actividades de formación más de 23.000 profesionales desde 2007.

Acciones de prevención

En la línea de prevención, destacar las que se realizan en el ámbito educativo. Así, la Consejería de Salud mantiene, en colaboración con la Consejería de Educación, los programas dirigidos a la población joven con el objetivo de dotarles de las herramientas necesarias para reconocer los mecanismos de presión que pueden inducirles a iniciarse en el hábito de fumar. Actualmente, se hacen dos líneas principales de intervención: ‘Creciendo en Salud’, para los escolares de 2º ciclo de Educación Infantil y de Educación Primaria; y ‘Forma Joven en el ámbito educativo’, para los estudiantes de Educación Secundaria. En esta segunda línea dirigida a estudiantes de ESO se inscribe el programa de promoción de la salud y prevención del tabaquismo ‘A no fumar ¡me apunto!’.

También como acción preventiva se encuentran la información y los recursos disponibles en la plataforma online ‘Ventana abierta a las familias’, que alcanza más de 21.400 familias inscritas y conciencia sobre la necesidad de ofrecer una infancia libre del humo del tabaco.

Asimismo, once centros de trabajo en Andalucía están adscritos y realizan actividades de deshabituación tabáquica dentro de la estrategia de Promoción de la Salud en Lugares de Trabajo de la Consejería de Salud, llegando a más de 300 personas con las actividades que engloba.

Hospitales andaluces, referencia en Europa

Bajo la influencia del Plan Integral de Tabaquismo, nació en 2010 la Red Andaluza de Servicios Sanitarios y Espacios Libres de Humo, cuyo objetivo es el desarrollo en común de medidas activas en el control y prevención de este hábito, a través del intercambio de estrategias de buenas prácticas para el control del tabaquismo.

Esta red está integrada a su vez en la Global Network for Tobacco Free Health Care Services (GNTH), que próximamente acreditará a cinco hospitales andaluces con el 'Nivel Oro', con el que se reconoce el más alto compromiso a nivel internacional para seguir luchando contra una adicción que sigue siendo uno de los problemas de salud pública más importantes a nivel mundial, ya que es la principal causa de morbilidad y de mortalidad prematura evitable.

Tabaquismo en Andalucía

El consumo de tabaco en Andalucía en la última década se caracteriza por una reducción global en el porcentaje de consumidores diarios y cierto grado de envejecimiento de la población fumadora, confirmándose claramente la tendencia descendente del tabaquismo en los hombres y, por primera vez desde que se dispone de registros, un posible cambio de la tendencia ascendente que se venía manteniendo últimamente en las mujeres.

Andalucía es la tercera comunidad autónoma de España con mayor prevalencia de tabaquismo. El porcentaje de fumadores en hombres en la Encuesta Andaluza de Salud 2016 siguió disminuyendo respecto a las encuestas anteriores pasando de 39% en 2007 al 31,4% en 2016, en las mujeres el incremento se está ralentizando (del 23% al 24,6%). El abandono del tabaco en Andalucía permanece estabilizado e incluso ha disminuido en los hombres. La edad media de inicio del tabaquismo se ha retrasado aproximadamente en 1 año, este incremento ha sido mayor en los hombres (1,5 años alcanzando los 19,3 años) que en las mujeres (0,5 años llegando a 19,8 años).

En los últimos 10 años, la prevalencia de tabaquismo diario sólo ha aumentado en las personas con los menores niveles de ingresos (menos de 1.000 € mensuales), mientras que en el resto se ha producido un descenso más o menos pronunciado. También se observan desigualdades atendiendo al nivel de estudios: el consumo diario de tabaco es mucho menor entre personas sin estudios (12%) o con estudios universitarios (19,8%), frente a las que tienen estudios secundarios (32,2%) o primarios (27,3%).

La intención de dejar de fumar sitúa a Andalucía en el 4º puesto de comunidades autónomas donde hay más personas que lo intentarán en los próximos 6 meses. En Andalucía, hasta un 43,5% de las personas fumadoras ha intentado dejarlo alguna vez, sin apenas diferencias entre hombres (43%) y mujeres (44,2%).

El consumo de tabaco es uno de los más importantes factores de riesgo de enfermedad y muerte. El tabaco aumenta el riesgo de aparición de un elevado número de enfermedades, entre las que destacan algunos tipos de cáncer, especialmente el cáncer de pulmón, la EPOC y las enfermedades cardiovasculares a nivel de circulación coronaria (angina de pecho, infarto agudo de miocardio), cerebrovascular (ictus) y periférico (claudicación intermitente).

En Andalucía, la mortalidad por cáncer de pulmón en 2015 fue de 57,3 por 100.000 hombres y de 10,5 por 100.000 mujeres. Es importante reseñar la tendencia decreciente en hombres frente a una tendencia creciente en mujeres, al igual que ocurre en el conjunto del Estado. Una consecuencia de lo anterior es que la Tasa Ajustada de Años Potenciales de Vida Perdidos por cáncer de pulmón en Andalucía ha disminuido llamativamente 16 años en hombres y en 24,5 años en mujeres en la última década.

La mortalidad por Cardiopatía Isquémica en los hombres es más del doble que en las mujeres (66 /100.000 y 28,7 /100.000 en 2015), en ambos sexos se observa una tendencia decreciente. La mortalidad por EPOC sigue también una tendencia decreciente, de -3,5% en ambos sexos. En los hombres es 5 veces mayor que la de las mujeres (37,0 / 100.000 y 6,7 /100.000 respectivamente).

DH DIARIO DIGITAL / REDACCIÓN

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