:::: MENU ::::

22 oct. 2018

  • 22.10.18
En el día de ayer, como cada tercer Domingo de octubre, Dos Hermanas se echó a la calle para celebrar la Romería de Valme. Una romería que tenía como principal expectación la climatología ya que las previsiones no eran muy halagüeñas ya que desde la tarde del sábado la Agencia Estatal de Meteorología activaba la alerta amarilla por fuertes lluvias en la localidad nazarena.



Como viene siendo tradición, a las 8.00 horas la Virgen de Valme ya presidía su carreta, este año exornada con flores de papel turquesa y blanco, y comenzaba su peregrinación hasta el Cortijo de Cuarto. Miles de fieles se concentraban en la plaza de los jardines para presenciar este momento y, más tarde, comenzar su marcha.

En ningún momento en encontró sol la Virgen de Valme que, durante todo su recorrido estuvo rodeada por miles de personas que querían acompañarla hasta su ermita del Cortijo de Cuarto. El ambiente y las ganas de romería se veían también en las carretas, galeras y carros que, preparados para el largo camino, se despedían de Dos Hermanas hasta la noche.

Durante todo el recorrido se veían reuniones de personas que no quisieron perderse uno de los días más importantes del año en Dos Hermanas y ocupaban los lugares de todo el recorrido de la carretera a Bellavista.



En torno a las 13.00 horas llegó la comitiva al barrio sevillano de Bellavista que se engalanó, como viene siendo tradición, para recibir la visita de La Protectora de Dos Hermanas. Aunque el riesgo de lluvia continuaba siendo existente, la mitad del camino ya estaba realizado y la Virgen de Valme ya presidía el altar de su ermita y ya esperaba la hora para volver de vuelta a Santa María Magdalena.

A las 17.00 horas se comenzaba el camino de vuelta de una Virgen de Valme que continuó estando acompañada por los nazarenos que continuaron incansables su camino de vuelta a Dos Hermanas.

Finalmente, los nazarenos pudieron disfrutar de la romería cada uno a su manera, a caballo, carreta, galera, carro, andando o situándose en algún lugar de la carretera de Bellavista o en el Cortijo de Cuarto. Lo que siempre unirá a la ciudadanía nazarena será su amor y devoción por su Protectora, la Virgen de Valme, que, como cada tercer domingo de octubre, volvió a salir a la calle y protegió con su manto a todos los nazarenos.

REDACCIÓN / DHD DIGITAL

DEPORTES - DOS HERMANAS DIARIO DIGITAL
Dos Hermanas Diario Digital te escucha Escríbenos