Este 14 de mayo, Robert Fripp, líder de King Crimson, ha cumplido ochenta años. A pesar de ser tan mayor, sigue en activo con la banda que formó en 1969 en Londres, es decir, cuatro años después de que hiciera su aparición Pink Floyd. Han sido numerosos los miembros que han pasado por ella; de todos modos, él sigue manteniéndose firme en esa trayectoria que comenzó hace más de cincuenta años.
Hablo de ambos grupos —King Crimson y Pink Floyd— dado que se encuentran en lo que por entonces se llamó rock sinfónico, aunque hubo otras denominaciones para explicar las nuevas líneas musicales que abrían caminos inexplorados, utilizándose distintos estilos y mezclándose sin prejuicios en unos años en los que la experimentación era muy bien recibida.
Siempre he admirado a ambos grupos, aunque solamente he podido escuchar en directo a King Crimson. Esto fue el 5 de julio de 2003, en la tercera visita que realizaba a nuestro país. Acudí a Málaga a la llamada de mi amigo Manolo Bellido para que asistiéramos juntos, al tiempo que con su habitual generosidad me invitó, como en otras ocasiones, a quedarme en su casa de Torremolinos.
Y ahora, dado que tenemos la posibilidad de escuchar todos los discos que se archivan en las plataformas digitales dedicadas a la música, quisiera centrarme en la interpretación que realiza Almudena de algunas portadas de esta banda británica, comenzando por su primer disco, In the Court of the Crimson King, cuya impactante imagen fue diseñada por el joven artista británico Barry Godber, presentando el tenso rostro del “hombre esquizoide” del siglo XXI.
Así, atendiendo a mi petición, Almudena realizó su propia interpretación de este icónico disco. Por otro lado, sobre el diseño de las carátulas de King Crimson debo apuntar que han tenido distintas líneas: en sus inicios se presentaban con diversas imágenes, poco relacionadas entre sí; en su segunda fase, correspondiente a las décadas de los 80 y 90, se adoptó el minimalismo, de modo que sobre un fondo de color plano aparecía destacado un símbolo en el centro del cuadrado; y la tercera se corresponde con los discos editados a partir del 2000 en el que se muestran cuadros protagonizados por muchos personajes.
Siguiendo la tercera línea indicada, la portada de The ReconstruKction of Light, disco editado en 2000, muestra una escena urbana nocturna, en la que un búho sobrevuela entre los edificios, al tiempo que se aprecia a la gente caminando por las calles, mientras otros personajes se ven a través de las ventanas. Almudena, tomando como referencia la portada original, la reinterpreta con las figuras de animalitos humanizados característicos de sus trabajos gráficos.
Es habitual que haya bandas que editen actuaciones que han realizado en directo. Es lo que acontece con Ladies of the Road, un doble álbum que vio la luz en 2002 y en el que se recogen actuaciones de King Crimson correspondientes a los años 1971 y 1972. La portada original nos muestra, de manera abigarrada, personajes vistos de medio perfil que caminan en dos grupos contrapuestos, ambos en sentido contrario.
Posiblemente, la portada más surrealista de todas las publicadas por King Crimson sea la del álbum The Power to Believe, publicado en 2003. En ella aparece un bebé desnudo que es atendido por una enfermera con escafandra, al tiempo que dos militares, también con escafandras, se encuentran debajo de las arcadas extremas de un grupo de tres, mientras que al fondo de la escena se ve una multitud de pequeños personajes.
Cierro este recorrido por las geniales portadas realizadas por Almudena sobre las carátulas de King Crimson con un disco editado por la banda en 2008. Se trata de EleKtrik, que recoge una actuación en directo del grupo en Japón. En la portada original aparece una multitud de personajes en plano medio y de perfil, todos en tono blanquecino, con la mirada dirigida hacia algo que se encuentra en lo alto, como si fuera la contemplación de un ser sorprendente. Y como no podía ser de otro modo, la joven diseñadora metamorfosea las figuras para transformarlas y llevarlas a ese mundo fantástico tan característico de sus obras.
Hablo de ambos grupos —King Crimson y Pink Floyd— dado que se encuentran en lo que por entonces se llamó rock sinfónico, aunque hubo otras denominaciones para explicar las nuevas líneas musicales que abrían caminos inexplorados, utilizándose distintos estilos y mezclándose sin prejuicios en unos años en los que la experimentación era muy bien recibida.
Siempre he admirado a ambos grupos, aunque solamente he podido escuchar en directo a King Crimson. Esto fue el 5 de julio de 2003, en la tercera visita que realizaba a nuestro país. Acudí a Málaga a la llamada de mi amigo Manolo Bellido para que asistiéramos juntos, al tiempo que con su habitual generosidad me invitó, como en otras ocasiones, a quedarme en su casa de Torremolinos.
Y ahora, dado que tenemos la posibilidad de escuchar todos los discos que se archivan en las plataformas digitales dedicadas a la música, quisiera centrarme en la interpretación que realiza Almudena de algunas portadas de esta banda británica, comenzando por su primer disco, In the Court of the Crimson King, cuya impactante imagen fue diseñada por el joven artista británico Barry Godber, presentando el tenso rostro del “hombre esquizoide” del siglo XXI.
Así, atendiendo a mi petición, Almudena realizó su propia interpretación de este icónico disco. Por otro lado, sobre el diseño de las carátulas de King Crimson debo apuntar que han tenido distintas líneas: en sus inicios se presentaban con diversas imágenes, poco relacionadas entre sí; en su segunda fase, correspondiente a las décadas de los 80 y 90, se adoptó el minimalismo, de modo que sobre un fondo de color plano aparecía destacado un símbolo en el centro del cuadrado; y la tercera se corresponde con los discos editados a partir del 2000 en el que se muestran cuadros protagonizados por muchos personajes.
Siguiendo la tercera línea indicada, la portada de The ReconstruKction of Light, disco editado en 2000, muestra una escena urbana nocturna, en la que un búho sobrevuela entre los edificios, al tiempo que se aprecia a la gente caminando por las calles, mientras otros personajes se ven a través de las ventanas. Almudena, tomando como referencia la portada original, la reinterpreta con las figuras de animalitos humanizados característicos de sus trabajos gráficos.
Es habitual que haya bandas que editen actuaciones que han realizado en directo. Es lo que acontece con Ladies of the Road, un doble álbum que vio la luz en 2002 y en el que se recogen actuaciones de King Crimson correspondientes a los años 1971 y 1972. La portada original nos muestra, de manera abigarrada, personajes vistos de medio perfil que caminan en dos grupos contrapuestos, ambos en sentido contrario.
Posiblemente, la portada más surrealista de todas las publicadas por King Crimson sea la del álbum The Power to Believe, publicado en 2003. En ella aparece un bebé desnudo que es atendido por una enfermera con escafandra, al tiempo que dos militares, también con escafandras, se encuentran debajo de las arcadas extremas de un grupo de tres, mientras que al fondo de la escena se ve una multitud de pequeños personajes.
Cierro este recorrido por las geniales portadas realizadas por Almudena sobre las carátulas de King Crimson con un disco editado por la banda en 2008. Se trata de EleKtrik, que recoge una actuación en directo del grupo en Japón. En la portada original aparece una multitud de personajes en plano medio y de perfil, todos en tono blanquecino, con la mirada dirigida hacia algo que se encuentra en lo alto, como si fuera la contemplación de un ser sorprendente. Y como no podía ser de otro modo, la joven diseñadora metamorfosea las figuras para transformarlas y llevarlas a ese mundo fantástico tan característico de sus obras.
AURELIANO SÁINZ
FOTOGRAFÍA: RUBÉN ALCÁNTARA
FOTOGRAFÍA: RUBÉN ALCÁNTARA



































