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HLA

HIPODROMO

Mostrando entradas con la etiqueta Negro sobre blanco [Aureliano Sáinz]. Mostrar todas las entradas
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26 feb 2023

  • 26.2.23
Suele ser habitual que una novela de mucho éxito tenga varias ediciones, dado que la editorial procura sacar un número determinado de ejemplares que se irán reponiendo a medida que se agoten. Pero lo sorprendente es que un libro educativo que aborda las emociones infantiles llegue a la edición número 34, tal como he visto recientemente.


Se trata de El niño feliz. Su clave psicológica, siendo su autora la psicóloga y educadora estadounidense Dorothy Corkille Briggs. Todo un auténtico éxito que enlaza con el deseo de padres y madres de que sus hijos, por encima de todo, sean dichosos. De todos modos, es verdaderamente sorprendente este éxito porque su primera edición en nuestro país se produjo nada menos que en 1972, es decir, cuando todavía nos encontrábamos en pleno franquismo vio la luz su traducción al castellano.

Creo que es un libro totalmente recomendable, del que intentaré exponer los conceptos fundamentales que la autora desarrolla intercalándolos con dibujos de niños y niñas de edades pequeñas (la autora de la portada tiene 6 años y los interiores son de 5 años), por lo que casi no es necesario que acuda a ningún comentario, ya que sus imágenes se explican por sí mismas. En ellas, la espontaneidad, la creatividad y la alegría aparecen desplegadas en esas escenas cargadas de imaginación y fantasía.


Una idea que Dorothy Corkille considera central en la educación de los hijos para su desarrollo emocional es el apoyo y el afianzamiento de la autoestima, ya que el niño que se sienta valioso y digno de ser quien es tendrá capacidad de manejarse por sí mismo ante los retos que vayan apareciendo en su crecimiento. Dicho de otro modo, es importante la formación de una autoimagen positiva, sea través de sus propias experiencias o por las actitudes y respuestas que percibe de los demás con respecto a él mismo.


Otros factores a los que la autora de El niño feliz concede gran relevancia son la seguridad psicológica y el sentimiento de protección que debe experimentar el hijo en el seno de la familia. En función de ello, su desarrollo debe basarse en una clara confianza hacia aquellos que le rodean, y de modo significativo hacia los padres, de forma que si en algún momento es reprendido por algo debe ser por ese acto concreto y no enjuiciado o cuestionado como persona.


La seguridad de sentirse querido es vital en el desarrollo emocional de la persona, siendo un sentimiento básico en todo ser humano para que crezca y evolucione de manera equilibrada y confiada en el mundo que le rodea. De ningún modo los padres deben acudir a amenazarle con no quererle o retirarle el cariño si no sigue las pautas que ellos le han marcado.

Es un gran error utilizar los afectos como moneda de cambio para que los hijos respondan de manera favorable a las pautas marcadas por los progenitores. Por otro lado, conviene que se tengan en consideración tanto sus puntos de vista como sus sentimientos y sus emociones, puesto que en algunos casos se le cuestiona, con formas de rechazo más o menos veladas, si no responde a las expectativas de sus padres.


En los niños y niñas de edades más pequeñas es frecuente encontrar, como expresión de unidad y de cariño, a los miembros cogidos de la mano. Hemos de tener en cuenta, tal como apuntaba que uno de los miedos básicos de todo ser humano es el temor a la soledad, es decir, sentir que no se tiene a nadie a su lado en tu vida cotidiana o en los momentos más difíciles. Un niño que se siente aislado difícilmente puede ser un niño feliz.


Para ser felices también tenemos que jugar, ya que las actividades lúdicas, individuales o colectivas, son parte de las experiencias más gratas de los seres humanos. Todos jugamos, de una o de otra forma, a lo largo de nuestra vida, y encontramos un enorme placer si esas actividades son compartidas con los amigos.

Pero si hay una etapa en la que juego y edad se articulan estrechamente y de manera espontánea es la infancia. Y, claro está, para los niños el jugar con los padres es una actividad que les resulta verdaderamente placentera, especialmente si estos la realizan con claro interés.


Otro factor clave para el desarrollo emocionalmente equilibrado es el sentido de pertenencia, es decir, saber que tiene a su alrededor personas que lo quieren, que tiene un hogar cálido y protector como es el que viven quienes se sienten felices. Este sentimiento lo suelen expresar con el dibujo de una casa, que es el símbolo al que niños y niñas acuden para manifestar de manera no consciente que ellos tienen ese lugar de protección en el que se encuentran sus padres atentos a sus necesidades.


Resulta algo complicado sintetizar en pocas líneas los aspectos esenciales de una obra de gran éxito educativo como es la que comento, al tiempo que parecen ideas obvias las que he indicado. No obstante, debemos tener en cuenta que la mayoría de los psicólogos está de acuerdo en que gran parte de nuestra personalidad se construye en los primeros años de nuestra vida.

Para cerrar esta breve incursión en la obra de Corkille Briggs, podemos recordar nuestra infancia y adolescencia como etapas dichosas que, en ocasiones, las evocamos con cierta nostalgia. Los amigos, los juegos, las aventuras, los cuentos… son elementos indisolublemente ligados a unos años en los que la realidad y la fantasía se entremezclaban con una naturalidad que, a medida que crecemos, la vamos dejando atrás, puesto que la vida ya nos va situando ante unas responsabilidades no conocidas en los primeros años.

Para Mari Carmen y Rubén, dos magníficos padres.

AURELIANO SÁINZ

19 feb 2023

  • 19.2.23
Desde muy pequeño me han apasionado los castillos. Y la razón es muy sencilla: quienes hemos nacido en algún pueblo que cuente con una fortaleza medieval, lo más probable es que las vivencias estén muy ligadas no solo a las imágenes que proporcionan su arquitectura, sino también que gran parte de nuestros juegos se encontraban estrechamente relacionados con personajes de aquella época. A todo esto, había que añadir que el cine en nuestra infancia era un medio que por entonces llenaba nuestras mentes de relatos de caballeros medievales que los tomábamos como modelos por su valentía.


En mi caso, he manifestado en más de una ocasión que nací en el pueblo de Alburquerque, que cuenta con el que quizás sea el mejor castillo medieval de las tierras extremeñas. Entiendo que no existe un instrumento o medio que mida la relevancia de las construcciones; no obstante, la belleza del Castillo de Luna es incuestionable. Como ejemplo, presento en la portada del artículo la fotografía de su silueta desde una de las carreteras que conducen a la villa y en la que aparece en medio de las brumas matinales.

Quizás sea el amor al lugar en el que nací lo que me ha conducido recientemente a escribir una historia de don Álvaro de Luna y de la fortaleza que lleva su nombre. De este modo, cuando hablo con los amigos sobre el libro suelo decirles que fue el personaje más importante del reino de Castilla en la primera mitad del siglo XV.

A continuación, cito al rey Juan II, del que fue condestable y de quien recibió el condado de Alburquerque. Lo cierto es que su historia es verdaderamente apasionante y que bien podría llevarse al cine; aunque presenta el problema de su trágica sentencia y ejecución, lo que contrasta con los finales cinematográficos en los que los protagonistas acaban felices, muy del agrado del público.


Por otro lado, puesto que ya he escrito otros artículos en este medio sobre el condestable de Castilla, creo conveniente profundizar en su figura, tomando como referencia las fortalezas que llegó a poseer en sus 63 años de existencia. Abordo, pues, como tema en esta ocasión el castillo de Cornago, pueblecito que en la actualidad se encuentra al sur de La Rioja, colindante con la provincia de Soria, ya que esta construcción se la donó a su hija María.

Pero hay que aclarar que nuestro personaje tuvo dos hijas con el nombre de María, por lo que conviene hablar de su familia para que entendamos los entramados domésticos medievales, ya que no solo eran las esposas e hijos nacidos dentro del matrimonio, sino que habría que contar también con los hijos naturales y los extramatrimoniales (los llamados entonces bastardos) tan frecuentes por aquella época.

Recordemos que Álvaro de Luna había nacido en Cañete, un pequeño pueblo de Cuenca, siendo su madre María Fernández, La Cañeta, y su padre Álvaro Martínez de Luna, quien siempre tuvo dudas de su paternidad, por lo que el pequeño Álvaro ya era miembro de la casa de Luna.

Se casó en 1420, contando con 35 años, de forma un tanto tardía para entonces, con Elvira de Portocarrero. No tuvo hijos con esta su primera mujer, que falleció relativamente pronto. No obstante, fuera de este matrimonio tuvo una hija a la que se le puso el nombre de María. Para evitar contratiempos, el rey Juan II de Castilla despachó una cédula de legitimación a favor de María de Luna, con lo que social y legalmente quedaba esta hija reconocida.


Con el paso del tiempo, nuestro personaje dio en dote a esta hija el castillo de Cornago, cuando se celebraron sus esponsales con su primo Juan de Luna, hijo del noble Juan Hurtado de Mendoza. No es necesario que apunte que la endogamia por entonces era muy frecuente en la nobleza, lo que con cierta frecuencia aparecían problemas físicos y psicológicos en la descendencia.

Tras enviudar, Álvaro de Luna tuvo un hijo natural al que se le puso el nombre de Pedro, llevando a continuación la referencia a la casa perteneciente. En 1430, contando ya con 45 años, nuestro protagonista contrajo segundas nupcias con Juana Pimentel, a la que posteriormente se la conoció como La Triste Condesa (y no fue para menos tras conocer la ejecución y decapitación de su marido el 2 de junio de 1453 en Valladolid).

Con su segunda mujer tuvo dos hijos: María de Luna y Pimentel, nacida en 1432, y, tres años más tarde, nació Juan de Luna y Pimentel, de corta vida ya que falleció a los 21años, lo que daría lugar a que su descendencia, finalmente, la formaran cuatro vástagos.


Una vez que he expuesto brevemente el esquema familiar del condestable del rey Juan II de Castilla, también de un modo breve quisiera referirme al castillo de Cornago, que se alza sobre un montecillo que domina la villa, junto con la cercana iglesia románica de san Pedro. Es de planta rectangular, con torres en sus cuatro ángulos: tres de ellas cilíndricas y una prismática, siendo el aparejo de toda la construcción de piedra de sillería. El conjunto, tal como ha llegado a nosotros, constituye un típico ejemplo de castillo medieval, de finales del siglo XIV o comienzos del siglo XV.

Desde el punto de vista cronológico, hay que apuntar que, en el siglo XIV, el señorío de Cornago estaba vinculado a la casa de los Luna, puesto que sería Enrique II de Castilla quien se lo otorgó Juan Martínez de Luna, caballero originario del reino de Aragón.

Tras diversos avatares, en 1420, Juan II restituyó a don Álvaro de Luna el señorío de Cornago, ya que al parecer se lo había sido enajenado por su padre, ya que nunca estuvo seguro de su paternidad. Dos décadas después, el condestable de Castilla, tal como he apuntado, se lo entregó en dote a su primogénita hija María de Luna.

Ya pasando a nuestro tiempo, debo indicar que, en líneas generales, los muros del castillo de Cornago, de propiedad municipal, se encuentran en buen estado. Sin embargo, el patio de armas había estado sirviendo de cementerio a los vecinos de la villa. Esta anómala situación se modificó en 1980, ya que los camposantos deben estar fuera de las poblaciones.

Cierro, finalmente, esta breve incursión sobre el castillo de Cornago manifestando que continuaremos conociendo las rutas, villas, castillos y fortalezas ligados a don Álvaro de Luna, un personaje altamente significativo en la historia del reino de Castilla.

AURELIANO SÁINZ
FOTOGRAFÍAS: LUIS SORIANO / RUTA DEL VINO DE LA RIOJA ORIENTAL

12 feb 2023

  • 12.2.23
Como todos sabemos, la muerte de la joven iraní Mahsa Amini, el 16 de septiembre del año pasado, tras ser arrestada y torturada a manos de la policía religiosa islámica por llevar mal puesto el velo o hiyab, desató una ola de contestación por todo el país que fue duramente reprimida por el régimen de los ayatolás, con más de 150 muertos y miles de detenidos.


La protesta internacional de apoyo a las mujeres iraníes se extendió por todos los continentes, ya que la muerte de esta joven de origen kurdo era la muestra palpable de la represión que sufren las mujeres en los regímenes islámicos.

Pero creo que no es necesario que nos lleguen estas terribles noticias para que podamos conocer con cierto rigor cómo viven las mujeres en los países musulmanes. Es por ello que esta segunda parte de la entrevista que iniciamos la semana pasada con el profesor Waleed Saleh puede servirnos para que comprendamos las enormes dificultades por las que atraviesan las mujeres en su proceso de emancipación dentro del mundo islámico.

—Retomamos, Waleed, el tema que habíamos dejado la semana pasada, de modo que en esta parte nos centraremos en la situación de la mujer y el feminismo en relación con el islam. La pregunta que te hago creo que es sencilla: en Occidente se suele ver a la mujer musulmana como un ser de segunda categoría. ¿Es cierto esto?

—No solo Occidente sino también los propios musulmanes, si son sensatos, reconocen la inferioridad de la mujer musulmana con respecto a los hombres. Está discriminada en las sociedades, en las leyes y en los códigos de la familia. La injusticia que sufre la mujer musulmana tiene muchas caras. Te voy a indicar algunas de ellas.

El matrimonio de menores es una práctica muy extendida en los países de mayoría musulmana. Para dar su consentimiento, la mujer, aunque sea adulta, necesita la tutela de un familiar varón. El repudio sin ningún tipo de justificación es un arma en manos del marido que acude a ella en cualquier momento que desee.

La custodia de los hijos en la mayoría de estos países corresponde al marido. En el caso de que una mujer esté casada con un extranjero, los hijos solo pueden optar por la nacionalidad del padre. Socialmente, en los países musulmanes más estrictos, la mujer suele tener un margen mucho más estrecho que el hombre en cuanto a su aparición en público o para practicar ciertas actividades deportivas o artísticas, como la natación o para cantar o actuar en una obra de teatro.

—Ahondando en lo que has comentado, ¿cuáles son los derechos que en el propio islam les están negados a las mujeres?

—De igual manera, te apunto unos cuantos. Por ejemplo, el islam estipula que la herencia de la mujer debe ser la mitad de lo que corresponde a sus hermanos varones. Su testimonio vale también la mitad del testimonio de un hombre, de modo que en caso de un juicio que requiera dos testigos, serán cuatro si son mujeres.

El marido tiene derecho a abandonar a su esposa en el lecho matrimonial y pegarle en caso de desobediencia. Todo su cuerpo es ‘vergüenza’ que hay que tapar y solo puede mostrar las manos y la cara. Debe quedarse en casa y no salir a la calle, excepto en caso de necesidad o emergencia. El hombre tiene derecho a casarse con hasta cuatro mujeres, además de tener numerosas concubinas.

—Nos has expuesto cuestiones de tipo general. Sin embargo, en ocasiones, en el mundo musulmán se aprueban fetuas que nos sorprenden. Me gustaría que explicaras qué son las fetuas o fatwas y quiénes pueden dictarlas.

—La fetua, o fatwa en árabe, es un dictamen legal, una respuesta a una cuestión de derecho dictada por un jurisconsulto llamado muftí. Este debe ser musulmán y profundo conocedor de las disposiciones de la sharía. Es nombrado por el Gobierno y suele estar vinculado a los ministerios de Justicia o de Asuntos Religiosos.

Por la inexistencia de una clerecía legal, en el islam hay instituciones y líderes religiosos que se han arrogado el derecho de emitir fatwas. Así, al-Azhar, mezquita-universidad y máxima autoridad religiosa en Egipto, emite con frecuencia fatwas que no se limitan a los asuntos estrictamente religiosos. Este organismo, desde que fue nacionalizado en los años cincuenta, se convirtió en la sombra del Gobierno de turno, incluso de gobiernos ajenos.

Antes de la Segunda Guerra del Golfo, en 1991, el rey de Arabia Saudí, Fahd Bin Abdelaziz, le pidió a al-Azhar que dictaminara una fatwa que justificara la presencia de tropas extranjeras en los territorios saudíes (tierra sagrada del islam para defenderse de un posible ataque del ejército iraquí). Incluso Mubarak, en la misma ocasión, le pidió que emitiera una fatwa autorizando que tropas egipcias participaran junto a la coalición internacional en atacar al ejército iraquí y expulsarlo de Kuwait. Al-Azhar no tuvo reparo en manifestarse favorable en ambos casos.

—En tu libro 'Feminismo e islam' describes algunas fetuas sorprendentes, especialmente, cuando están referidas a la mujer. ¿Podrías comentar algunas de ellas?

—En efecto, comentaré algunas porque la corriente de las fatwas es incesable. Por ejemplo, en Arabia Saudí, la Dirección General de Investigaciones Científicas y de Fatwas dictó la fatwa número 21758 en el año 2000 referente al videojuego Pokémon. Conforme al dictamen, las autoridades de los países musulmanes deberían prohibirlo por varias razones: este juego adopta la Teoría de la Evolución; contiene símbolos de religiones desviadas y anima a traicionar a la patria. Esta fatwa fue renovada en 2016.

Izzat Atiyya, exdirector del Departamento de al-Hadiz de la Universidad al-Azhar de El Cairo dictó en octubre de 2007 una fatwa que obliga a la mujer a amamantar al menos cinco veces a su compañero de trabajo para poder estar con él a solas. De este modo, la mujer se convertiría en madre nodriza del hombre y evitaría cualquier intención deshonesta entre ambos. Era una solución para que dos personas de distinto sexo y sin ningún lazo familiar pudieran estar juntos en un despacho o un laboratorio y que no estuviera satanás tentándolos.

El jeque Ibrahim Yarwin, encargado de asuntos de la Conciencia Pública del Movimiento de Jóvenes Somalíes, emitió una fatwa en la que prohibía que las mujeres usasen sujetadores, que los hombres se dejasen bigote y afeitasen la barba o se pusieran pantalones que no llegasen hasta el tobillo.

En la misma fatwa prohibía el fútbol, escuchar música o bailar incluso en las bodas, ver películas o hacer fotos. Sugería que las mujeres durante el periodo menstrual llevaran pantalones de color rojo para indicar que tenían la regla y así los encargados de la moral religiosa no las persiguieran para conducirlas a la mezquita para rezar.

Varios jeques marroquíes firmaron una fatwa que prohíbe que un hombre se siente en una silla que acaba de abandonar una mujer, ya que debería dejarla enfriar, porque el calor que deja la mujer puede ser excitante sexualmente.

El territorio europeo tampoco se ha salvado de estas fechorías. Hace unos años, el líder religioso Mohamad Kemal, imam de una mezquita en Fuengirola, explicó en una publicación cómo pegar a las mujeres sin dejar marca. Otro residente en este continente aseguró que las mujeres no deberían estar cerca de plátanos, pepinos o zanahorias para evitar que desencadenen pensamientos sexuales. En una entrevista publicada en el diario digital El Senousa, recogida por el portal árabe Bikyamasr.com, afirma que estas frutas y verduras tienen semejanzas con el órgano sexual masculino y pueden ser una tentación sexual para la mujer.

Como verás, por las fatwas anteriores observamos que los clérigos y las autoridades musulmanes, al igual que los líderes de otras religiones, tienen una obsesión enfermiza con el sexo y con la mujer. Su cuerpo es la medida con la que determinan la moral de la sociedad y marcan el comportamiento humano.

—¿Por qué tiene tanta importancia el velo en los países musulmanes? ¿Es obligatorio que las mujeres lo lleven?

—No existe unanimidad en el islam en cuanto a la obligatoriedad del velo. En el Corán aparece la palabra varias veces, pero con el significado de separación o cortina y en ningún caso hace referencia a la vestimenta de la mujer. Los ulemas y las instituciones islámicas, con el fin de controlar a la mujer, lo establecieron como obligación.

Hemos de tener en cuenta que el islam hereda esta tradición de prácticas preislámicas. Así, el reconocido arqueólogo, egiptólogo e historiador estadounidense James Henry Breasted, que incluyó el Cercano Oriente en la civilización occidental, afirma en su libro The Conquest of Civilization (1926) que los asirios son el primer pueblo que impuso en sus leyes el hiyab para las mujeres nobles y libres, excluyendo a las demás mujeres, con el fin de distinguirlas de la clase popular. Esta tradición pasó a los persas y después a los árabes, que la aplicaron en el islam. Por otro lado, cubrir el cabello es también signo de devoción en las otras dos religiones abrahámicas.

El velo o hiyab es, sin duda, uno de los aspectos visibles de todo un sistema represor que menoscaba los derechos y las libertades de la mujer. El islam, que hereda esta tradición de las dos religiones monoteístas anteriores, y que estas a su vez lo toman de civilizaciones más antiguas, lleva su uso a unos extremos insospechados.

Considera todo el cuerpo de la mujer como awra, o ‘vergüenza’, que hay que tapar, ocultar a los ojos de los hombres. “¡Quedaos en vuestras casas! ¡No os acicaléis como se acicalaban las antiguas paganas! ¡Haced la azalá! ¡Dad el azaque! ¡Obedeced a Dios y a su Enviado! Dios solo quiere liberaros de la mancha, gente de la casa, y purificaos por completo”, esto es lo que se lee en el Corán (33:33). De este modo, la voz y su risa femeninas son censuradas y su presencia pública limitada.

Creo que el hiyab no es solo un trozo de tela sino un arma para dominar el cuerpo y la mente de la mujer. Es toda una ideología que la estigmatiza y margina, usurpa sus derechos y libertades y la considera como una menor toda su vida. Las mujeres veladas llevan el hiyab o bien por obligación religiosa o por presión social. Esto da lugar a que la libertad personal tiene un margen estrecho porque en muchos países musulmanes las que no lo llevan se enfrentan a situaciones embarazosas: insultos, persecuciones y agresiones, que llegan a ser graves como las quemaduras de la cara con ácido.

—Tanto en tu libro como en tus conferencias consideras que el feminismo y el islam son incompatibles…

—Todas las religiones, tanto monoteístas o no, consideran la mujer un ser inferior. Es impura, carece de razón y de devoción. En el cristianismo, las mujeres siguen luchando para poder ser sacerdotisas y poder decir misa. Las monjas en la iglesia tienen una situación poco o nada envidiable en comparación con los sacerdotes.

Esto nos lleva a pensar que resulta difícil compaginar cualquiera de las religiones con el feminismo. Las religiones son machistas y discriminan a la mujer y el feminismo es un movimiento liberal, laico y universal. Lógicamente, una mujer musulmana o cristiana puede ser feminista y defensora de sus derechos; lo que resulta inviable es alegar que su religión va a ser su arma para liberarse, porque así cae en una contradicción. Buena parte de la falta de derechos de la mujer se debe a las religiones, por lo que es absurdo pensar que la propia religión será su camino a la libertad.

El feminismo no admite etiquetas, por lo que es un error seguir pensando que existe un feminismo islámico y otro cristiano, negro o de fronteras. El feminismo es indivisible como la democracia: no puede haber una democracia para occidentales y otra para chinos o árabes. El laicismo, separación de la religión de la política, creo que es el mejor sistema para defender los derechos y las libertades de la sociedad, de mujeres y hombres, independientemente de su ideología, creencia o pertenecía geográfica.

Algo que conviene aclarar es que las mujeres musulmanas antes de los años noventa luchaban sin tener la referencia de la religión en su lucha. Solo se empezó a hablar del feminismo islámico a mediados de esa década.

Al amparo del concepto del relativismo cultural, ciertos investigadores e intelectuales, mujeres y hombres occidentales, salen en defensa del feminismo islámico. Su argumento se basa en que cada pueblo tiene su propia cultura y que no existe una cultura universal válida para todos los pueblos.

Desde esta posición, hay que tolerar ciertas prácticas y costumbres arraigadas en aquellas culturas, aunque lesionen en alguna medida los derechos establecidos en el mundo desarrollado y con valores democráticos. De este modo, pueden justificar la sumisión de la mujer musulmana al hombre porque se supone que forma parte de la cultura musulmana. Asimismo, se pueden justificar otras prácticas como la poligamia o el injusto reparto de la herencia entre hombres y mujeres.

—Para cerrar esta entrevista, me gustaría que nos indicaras qué mujeres procedentes del mundo árabe-musulmán te resultan más relevantes dentro del feminismo.

Son numerosísimas y pertenecientes a varias generaciones repartidas en países de mayoría musulmana como Afganistán o Irán y los países del mundo árabe como Egipto, Siria, Líbano, Iraq, Túnez o Marruecos. Se me ocurre mencionar nombres de mujeres que lucharon entonces por sus derechos como Hind Nawfal, May Ziade, Nazik al-Abid, Anissa Najjar, Maryam Namazie, Shirin Ebadi, Zoraya Tarzi...

Esta tendencia ha continuado con mujeres como Nawal Saadawi, Wassyla Tamzali, Ghada al-Samman, Ahlam Mostaghanemi, Lutfiya al-Dulaymi, Olfa Youssef... Su lucha en defensa de los derechos de la mujer no se diferencia de la lucha de la mujer en cualquier otra parte del mundo, porque las injusticias que sufren son iguales o muy parecidas. Una feminista como Nawal Saadawi, psiquiatra y escritora egipcia, muy conocida internacionalmente, tiene su obra traducida a muchos idiomas incluido el español, por lo que resulta fácil conocer sus ideas.

AURELIANO SÁINZ

5 feb 2023

  • 5.2.23
Con motivo de su presencia en Córdoba para la presentación de su último libro, Feminismo e islam, he tenido de nuevo ocasión de charlar de manera tranquila y extensa con Waleed Saleh, que es traductor y profesor de la Universidad Autónoma de Madrid (UAM) en Estudios Árabes e Islámicos.


Debo apuntar que siempre resulta muy grato departir con alguien que tiene tanto conocimiento sobre los temas tratados y que los expresa con verdadera claridad. Esto puede entenderse si consideramos que es autor de una quincena de libros, entre los que se encuentran El ala radical del islam. El islam político: realidad y ficción; Librepensamiento e islam; Amor, sexualidad y matrimonio en el islam; Siglo y medio de teatro árabe; Ética laica (obra colectiva), etcétera.

Puesto que hace algo más de un año que comenzamos a hablar del mundo musulmán, lo que dio lugar a un artículo, Islam, democracia y laicismo, publicado con esta segunda parte, otra vez volvemos a hacerlo teniendo como punto de partida la situación de la mujer dentro del mundo islámico. Pero, previamente, conviene tener más información de una cultura de la que tenemos un escaso y sesgado conocimiento.

—Si te parece, Waleed, podríamos comenzar esta primera parte de la charla que ahora retomamos de forma que nos aclararas algo sobre la confusión que se suele establecer entre el mundo árabe y el islam, este como religión de los musulmanes.

—Sobre esto que me preguntas, tengo que indicar que son dos realidades diferentes, aunque están relacionadas entre sí. El árabe es una lengua de la familia semítica al igual que el hebreo, el acadio, el babilónico o el arameo, por lo que cuando se habla del mundo árabe hay que tener en cuenta la condición lingüística, no la religiosa. Se trata, pues, de 22 países ubicados geográficamente entre Marruecos, en Occidente, y Omán, en Oriente. Entre ellos están Argelia, Túnez, Libia, Mauritania o Egipto, en África, y Jordania, Líbano, Siria, Iraq y los países del Golfo, en Asia. Todos tienen el árabe como primera lengua oficial y se encuentran reunidos en la Liga de los Estados Árabes, fundada en 1945, siendo una organización que vela por los intereses culturales, sociales y económicos de estos países.

—¿Y el mundo musulmán?

—Cuando se nombra al mundo musulmán se tiene en cuenta la fe islámica; pero no las lenguas. En este caso, los países musulmanes también están reunidos en la Organización de Cooperación Islámica, formada por 57 países de mayoría musulmana: los 22 países árabes y otros 35 no árabes, repartidos entre cuatro continentes. Esta organización fue fundada en 1969 a raíz del ataque y el incendio de la mezquita de al-Aqsa en Jerusalén por soldados israelíes.

Por otro lado, debemos tener en cuenta que en los países árabes, aparte de musulmanes, existen otras minorías como cristianos, judíos, yazidíes…, pero el elemento común entre la mayoría de sus ciudadanos es la lengua árabe. Mientras que en el mundo musulmán sería el islam el elemento común, incluyendo a países con una lengua diferente al árabe, como el turco en Turquía, el persa en Irán, el urdu en Pakistán, el indonesio en Indonesia o el bosnio en Bosnia-Herzegovina (país europeo).

—Creo que ya entendemos bien la diferencia entre árabe y musulmán. Nos hablas de minorías religiosas en países árabes, por lo que me hago la pregunta: ¿Tienen estas minorías los mismos derechos que los musulmanes?

—Las minorías religiosas que viven en los países de mayoría musulmana tienen, en teoría, los mismos derechos y obligaciones que los ciudadanos musulmanes. Gozan de la libertad de culto y de otras prácticas religiosas, pero se sienten discriminados en algunos aspectos. Los coptos cristianos en Egipto, por ejemplo, se quejan de las trabas que la Administración les pone para la construcción de una nueva iglesia; mientras que los musulmanes cuentan con todo tipo de facilidades para levantar una nueva mezquita.

—¿Cómo se hace uno musulmán? ¿Un niño pequeño puede ser musulmán?

—Existen dos formas. El niño que nace en una familia musulmana es automáticamente musulmán: no necesita bautizo ni confirmación como ocurre en el cristianismo. Y la otra es la conversión: un no musulmán puede abrazar el islam pronunciando la frase como adscripción a la fe musulmana: “Profeso que no hay dios sino Dios y profeso que Mahoma es su mensajero”. Esta conversión para que sea válida debe ser sincera emanada del corazón, por lo que el nuevo musulmán deberá cumplir con las obligaciones y ritos del islam.

El problema aparece en sentido contrario, es decir, cuando un musulmán quiere renegar o apostatar de su fe. En el islam no existe la libertad de conciencia, por lo que al apóstata se le da un plazo de tres días para arrepentirse. Esto conlleva a que en trece de los 57 países de mayoría musulmana el castigo de la apostasía sea la ejecución; en otros, la condena puede ser la cárcel o el castigo físico en forma de latigazos.

—Pasemos a hechos más recientes. Como bien sabes, no hace mucho se celebró el campeonato mundial de fútbol en Catar, lo que generó una gran polémica puesto que en este país no se respetan los Derechos Humanos. Sus defensores, sin embargo, sostenían que el celebrarse en un país como Catar podría suponer un avance en derechos, especialmente, para las mujeres. ¿Tú lo crees así?

—Como bien sabemos, la economía y el dinero tienen un poder extraordinario en la vida moderna a nivel mundial, por lo que el fútbol, como otras actividades comerciales o lúdicas, suele dejar la ética y los derechos humanos en un segundo lugar.

Catar es un país rico productor de gas y petróleo con una población que no llega al millón de habitantes. Su renta per cápita alcanza los 90.000 dólares al año para nacionales y extranjeros cualificados; no para los trabajadores de construcción y de otros servicios. Por otro lado, este país invierte en negocios internacionales y en equipos de fútbol, al tiempo que apoya económicamente a grupos islamistas en Egipto, Libia y en otros lugares, manteniendo una buena relación con los talibanes de Afganistán y con el régimen iraní; a diferencia del resto de los países del Golfo.

El Gobierno de Catar suele gastar grandes cantidades de dinero para mejorar su imagen, por lo que el Mundial de Fútbol, celebrado en diciembre de 2022, perseguía este objetivo. Se ha criticado, con razón, la situación de los trabajadores extranjeros que han participado en la construcción de los estadios, las carreteras y otros servicios dedicados al Mundial, así como los derechos de la mujer catarí que sufre, al igual que las mujeres de la mayoría de los países musulmanes, discriminación y marginación.

En mi opinión, durante el Mundial de Fútbol se han juntado dos partes: Catar y la FIFA, que se mueven por corredores oscuros con intereses opacos y poco amigos de los derechos humanos. De todos modos, conviene subrayar el deterioro de los derechos humanos a nivel internacional, paralelamente a la subida de las fuerzas racistas y fascistas que encuentran cada vez más espacios en la política y en las sociedades del mundo occidental, y que, a mi modo de ver, deberían también recibir el mismo rechazo que ha recibido Catar durante el Mundial. Así, por ejemplo, algunos emigrantes en Europa y Estados Unidos reciben el mismo trato que los trabajadores extranjeros no cualificados en Catar.

—Volvamos al tema religioso. Sueles decir que para los musulmanes el Corán es un libro perfecto, al que no se le puede quitar ni una coma. Sin embargo, la Sunna, segundo libro sagrado y pilar del islam, como colección de enseñanzas y dichos del profeta Mahoma, puede dar lugar a distintas interpretaciones.

—El Corán y la Sunna, o trayectoria del Profeta, son las dos fuentes principales del islam. El primero, para la tradición musulmana, es palabra de Dios revelada, entre 610 y 632, al tiempo que texto infalible porque según dicha tradición fue dictado por el Profeta a su escribano Zayd b. Thabit, día a día, sin dejar margen para el olvido o la equivocación. Después, el tercer califa del islam, Otmán (fallecido en 656) lo recopiló, se hicieron copias y así lo conservó para siempre. Por esta razón, los musulmanes creen que el texto coránico no sufrió ningún tipo de cambio o manipulación.

En cambio, la Sunna y, en concreto, los hadices, o dichos del Profeta, según la misma tradición no fueron escritos en el momento. Las fuentes musulmanas afirman que el propio Profeta había prohibido su registro por miedo a que se mezclaran con el texto coránico. Fue Omar b. Abdelaziz (m. 720), octavo califa de la dinastía omeya, nueve décadas después, quien mandó su recopilación.

Después de tanto tiempo, los compañeros de Mahoma, que conocían sus narraciones, habían fallecido, al tiempo que habían desaparecido varias de las generaciones siguientes, por lo que se introdujeron muchos textos falsos e inventados por intereses sectarios o de otra índole. Por esta razón, los estudiosos del hadiz lo clasificaron en varias clases según su fiabilidad: sagrado, correcto, bueno, aceptado, débil, rechazado…

—Waleed, en tus conferencias sueles decir que es muy fácil ser musulmán, pero que es muy difícil salir de esta religión. Tal como nos has indicado, la apostasía en varios países musulmanes está castigada incluso con la pena de muerte. ¿Quién dictamina que un musulmán ha hecho apostasía?

—La acusación por apostasía en el islam tiene que ver con un hecho histórico. Al morir el Profeta en 632, bastantes musulmanes renegaron de su fe. El primer califa Abu Bakr (m. 634) luchó contra ellos y asesinó a muchos siguiendo las exigencias del Corán y la tradición del Profeta como castigo de los apóstatas. Este hecho se convirtió en norma a lo largo de la historia del islam, de esta forma, cualquier crítica hacia el Corán o el Profeta es considerada un acto de apostasía y su condena es la muerte.

Por otro lado, suelen ser los tribunales canónicos de los países de mayoría musulmana quienes dictaminan esta sentencia. Ciertas instituciones religiosas como al-Azhar tienen competencia para emitir este tipo de condenas y, en ocasiones, son destacados ulemas, como ocurrió con el líder iraní Jomeini en su condena a Salman Rushdie en 1989.

—Con frecuencia, solemos escuchar que hay musulmanes suníes y chiíes, junto a otras ramas menores. ¿Puedes explicar las diferencias entre ellos?

—Al igual que el cristianismo que cuenta con diferentes grupos y doctrinas, como el catolicismo, el protestantismo o el evangelismo, el islam tiene también diferentes ramas, siendo las más conocidas el sunismo y el chiísmo. Los suníes se conocen como los ortodoxos o los seguidores de la Sunna, la trayectoria del Profeta. Los chiíes, en cambio, son los seguidores de Ali (m. 661), primo y yerno de Mahoma, cuarto califa del islam y fundador del chiísmo. Debido a un acontecimiento político en tiempos del citado califa, los musulmanes se dividen en las dos ramas ya mencionadas.

Los dos grupos consideran el Corán y la Sunna como fuentes principales de su fe, aunque los chiíes no aceptan algunos hadices, o dichos del Profeta, considerados ciertos por los suníes. Estos últimos, en cambio, no ponen como condición que el imam (líder político religioso) sea de la familia del Profeta; mientras que los chiíes sí ven necesario que el imam sea descendiente de la familia profética y concretamente de la rama de Ali, al tiempo que creen que el imam es infalible y conocedor de lo oculto.

—Para cerrar esta primera parte, quisiera que comentaras dos términos que se suelen emplear con cierta frecuencia por los medios de comunicación. Por un lado, se encuentra el de ‘antisemitismo’ usado por los defensores de la política del Gobierno israelí; al tiempo que, por otro, se habla de ‘islamofobia’.

—"Antisemitismo" es un término manido y manipulado por intereses políticos y se usa como coartada para silenciar cualquier crítica hacia el Estado de Israel, aunque sea justa. Esta palabra se ha convertido en sinónimo del "odio al judío", lo que es una interpretación errónea. El "semitismo" es un término que procede de la familia de las lenguas semitas que abarcan el hebreo, el árabe, el asirio, el arameo y otras lenguas orientales. Por lo tanto, árabes y hebreos son semitas y un árabe no puede ser antisemita porque él es semita al igual que el hebreo. Además, no todos los judíos son hebreos porque depende de la lengua materna que ha tenido cada uno de ellos. Así, hay judíos árabes, rusos, etíopes o polacos que no tienen nada que ver con el hebreo.

Por otro lado, "islamofobia" es otro término acuñado recientemente para calificar actitudes contrarias al islam o el odio hacia esta fe. No cabe duda de que existe este tipo de sentimiento, especialmente por parte de grupos y partidos políticos de extrema derecha en Occidente. Lo que no se debe aceptar es considerar que cualquier crítica, aunque sea constructiva hacia el islam, como un ataque o insulto hacia esta religión.

AURELIANO SÁINZ

29 ene 2023

  • 29.1.23
Recientemente me he visto en Córdoba con mi amigo Manolo Bellido, periodista que dirige Una de Cine, programa que se emite en Andalucía Televisión todos los domingos, a partir de las 20.00 horas. Como suele ser habitual, en los encuentros nos solemos intercambiar libros o discos. En esta ocasión me ha traído el último número de Litoral (para mí, la revista-libro mejor diseñada de este país); por mi parte, le entrego el libro Vida y muerte de don Álvaro de Luna que no hace mucho publiqué.


Como los números de Litoral suelen estar dedicados a una temática, el número 274 se centra en poemas dedicados a las aves (así está escrito en portada). Puesto que Manolo desde siempre ha sido un gran aficionado a la música, especialmente la publicada en formato de vinilo, escribe un artículo, Trinos como truenos. Ornitología y rocanrol, que viene ilustrado con numerosas portadas de discos en los que aparecen diversos pájaros.

“Manolo, ¿te importa que dedique un número de Discos y portadas a este tema, ya que encaja perfectamente en la línea de estudio del diseño de portadas que suelo realizar?”, le pregunto, sabiendo que no va a poner ninguna objeción.

“En absoluto. Es más, de algún modo esto es una forma de promoción de la revista”, me responde, sabiendo el interés de esta temática que cada cierto tiempo aparece dentro de la sección que titulé como Negro sobre blanco.

Así pues, este artículo viene a ser una selección de diez álbumes que han sido diseñados con algún ave en su portada. Los comentarios que realizo serán muy breves, pues lo que tiene interés es observar con cierto detenimiento la imagen que sirve de carta de presentación visual a la música que está grabada en esos discos.


Siempre me ha parecido esta portada del grupo capitaneado por Carlos Santana de las mejores que se publicaron en la década de los setenta. Fue diseñada por John Berg. Por otro lado, el contraste cromático entre la imagen blanca de la paloma y el torso desnudo de un joven negro que la tiene cogida con su mano derecha es magnífico.


La paloma junto al águila son los dos pájaros que con mayor asiduidad han aparecido en las carátulas de los discos. No es extrañar, pues, que el primer disco de Emerson, Lake & Palmer, lanzado en 1970, se viera en la portada el sutil diseño de un perfil masculino (en la izquierda) y femenino (derecha) dejando entre ellos la forma de una paloma blanca lanzada al vuelo.


El 10 de enero de este año de 2023 se despedía definitivamente de nosotros Jeff Beck, uno de los grandes guitarristas del rock. En su disco de 2010, Emotion & Commotion, sobre un fondo ocre, aparecía volando un águila que portaba entre sus garras una guitarra similar a la que utilizaba este artista británico.


Se puede entender perfectamente que el afamado grupo estadounidense de country rock Eagles acudiera a la representación de un águila en algunas de sus portadas. En este su tercer álbum, On the Border, de 1974, acudieron al dibujo de un águila como protagonista del diseño de la carátula.


El dúo de Zaragoza, formado por Eva Amaral y Juan Aguirre, acudiría en su sexto trabajo de estudio de 2011, Hacia lo salvaje, al diseño de la portada tomando como motivo central el perfil de un águila en el que aparece recortada una fotografía de ambos. De este modo, el águila se muestra como símbolo de lo indómito, de lo que no que todavía no ha sido ‘domesticado’ por una sociedad hiperplanificada.


Sé que uno de los cantautores más brillantes del panorama del folk rock estadounidense, Townes van Zandt, es escasamente conocido en nuestro país. De todos modos, la portada que lleva por título The Townes Van Zandt Covers, de 2016, es magnífica. En ella se nos presenta el esqueleto de un águila con las alas y la cola extendidas, sobre un círculo dorado oscuro y un fondo rojo.


En la música de jazz también aparece este tipo de diseño. Como ejemplo se encuentra el aclamado trabajo de Chick Corea de 1972: Return to forever. Muy acorde con su música es la fotografía de la portada, en la que una gaviota sobrevuela las aguas de un mar intensamente azul.


El cuervo es un pájaro que protagoniza innumerables relatos, siempre ligado a profecías tenebrosas, acorde con su plumaje negro. En este disco de 2009, Secret, Profane & Sugarcane, que lanzó Elvis Costello, se ve dibujado un cuervo negro al que le rodean círculos con diferentes dibujos en su interior.


Aunque parezca mentira, lo cierto es que el flamenco lo encontramos en algunas portadas, aunque este, Gore, del grupo estadounidense Deftones, que vio la luz en 2016, resulta ser una fotografía de una bandada de flamencos rosados volando.


Hay grupos que parecen destinados a durar eternamente. Digo esto porque Jethro Tull, nacido en 1968 con el álbum This Was, lanzó el año pasado The Zealot Gene. En medio de esa larga existencia, su líder, Ian Anderson, grabó en solitario seis discos. Este que cierra la selección que he realizado es de 1998. Como vemos, en la portada aparecen dibujadas dos cotorras que parecen intercambiarse secretos entre ellas.

AURELIANO SÁINZ

22 ene 2023

  • 22.1.23
Recientemente se le ha concedido al pintor catalán Augusto Ferrer-Dalmau, nacido en Barcelona en 1964, la medalla de oro al Mérito en las Bellas Artes que, anualmente y desde 1971, concede el Gobierno de España a instancias del Ministerio de Cultura.


Hay que indicar que con este galardón se premia a personas o entidades destacadas en distintas ramas: pintura, cine, música, escritura, arquitectura, periodismo, diseño, gastronomía..., por lo que Ferrer-Dalmau se encuentra dentro de ese grupo de 33 artistas que han sido reconocidos en el año 2022 por los méritos que han mostrado en sus respectivos ámbitos.

Quisiera apuntar que, dentro del campo de la pintura, el caso del artista barcelonés es un tanto atípico, puesto que dejar los negocios textiles familiares para dedicarse a plasmar con total preciosismo las distintas batallas que se han producido a lo largo del tiempo, o hechos de relevancia histórica, no deja de ser singular. No es de extrañar, pues, que Arturo Pérez-Reverte le bautizara, con bastante justeza, como “pintor de batallas”.

Habitualmente, conocemos la Historia a partir de textos escritos por especialistas en esta materia; lo que no es habitual es que haya pintores que se muestren dispuestos a plasmar en lienzos hechos históricos, dado que para que la obra sea valiosa tienen que reflejar con la mayor fidelidad posible tanto los rasgos de los personajes como las vestimentas, atuendos o armas que se portaban en la época que se quiere narrar visualmente.

De este modo, a Ferrer-Dalmau lo podemos incorporar a los pintores que se han adentrado en la tarea de reconstruir con los pinceles acontecimientos que bien pueden estar descritos en libros de distintos historiadores. Y para que comprendamos el valor de este tipo de pintura, he seleccionado cuatro obras que creo representativas. Tres de ellas se encuentran en el Museo del Prado: Las lanzas o La rendición de Breda, de Velázquez; Fusilamientos del 3 de mayo, de Goya; y El fusilamiento de Torrijos y sus compañeros, de Antonio Gisbert. Cierro con La batalla de Rocroi, de Ferrer-Dalmau.


Una de las grandes obras de la pintura española que podríamos considerarla como el inicio de esto que he llamado “pintar la Historia” es La rendición de Breda de Diego Velázquez. La segunda denominación, Las lanzas, se debe al protagonismo de estas armas que portan los soldados españoles comandados por Ambrosio de Spínola, quien fue nombrado por Felipe IV para tomar Breda, ciudad de los Países Bajos, territorio que por entones estaba bajo el dominio de la Corona española.

Tras la tregua de doce años que se había mantenido entre 1609 y 1621, cuando Felipe IV sube al trono la rompe, pues desea recuperar tan importante plaza, enviando 40.000 hombres para tomarla, ya que estaba defendida por Justino de Nassau, miembro de la Casa de Orange.

A pesar de la resistencia ofrecida, la guarnición tuvo que capitular el 5 de junio de 1625, por lo que Spínola reconoció la heroicidad de los asediados, ordenando que los vencidos fueran respetados y tratados con toda dignidad. De este modo, se permitió que la guarnición pudiera salir formada en orden militar con sus banderas al frente. Esto es, a fin de cuentas, lo que Velázquez quiso expresar en tan celebrado lienzo.


Otro de los grandes cuadros de carácter histórico que se cuelga en el Museo del Prado es el de los Fusilamientos del 3 de mayo de 1808. La intención que tuvo Goya era la de plasmar el acto heroico del pueblo madrileño contra la invasión de las tropas francesas, lo que daría lugar a la Guerra de Independencia española.

En la escena vemos que soldados franceses se muestran a punto de ejecutar a un grupo de vecinos de Madrid, al tiempo que otros yacen muertos en un suelo terroso, de forma que el más destacado aparece con el cuerpo volcado hacia abajo, los brazos extendidos en cruz y en medio del gran charco de sangre que ha derramado. En cierto modo, Goya evoca la idea de martirio en los ejecutados que se alzaron contra la invasión gala.


La figura del general José María Torrijos no es excesivamente conocida, a pesar de haber sido uno de los grandes defensores del liberalismo en nuestro país en el siglo XIX. Esa lucha por lograr una nación en la que la libertad de pensamiento y de expresión fueran derechos reconocidos para toda la población acabó con su vida y la de los compañeros que le secundaban.

En este lienzo de Antonio Gisbert (1834-1901) se recrea la escena en la que Torrijos y sus 48 seguidores están siendo fusilados en las playas de Málaga el 11 de diciembre de 1831, es decir, tres años antes de que naciera el pintor, por lo que la traición sufrida quien había sido el capitán general de Valencia, al ser delatado, era una historia próxima a la vida de quien, años después, la inmortalizaría en uno de los cuadros históricos más relevantes de los que se exhiben en el Museo del Prado


Cierro este breve recorrido por lienzos que describen hechos históricos relacionados con batallas o conflictos de tipo político-militar, caso de las ejecuciones descritas pictóricamente por Goya y Antonio Gisbert, con el cuadro titulado La batalla de Rocroi, de Ferrer-Dalmau. Esta obra viene referida a la batalla que se produjo en la comuna francesa de ese nombre, ya que, en ese territorio, el 19 de mayo de 1643 se enfrentaron las fuerzas francesas y las españolas, estas comandadas por Francisco de Melo, capitán general de los Tercios de Flandes.

En este cuadro del pintor catalán hay una cierta evocación, desde el punto de vista escénico, al de La rendición de Breda de Velázquez, por el protagonismo que se les da a las lanzas en ambas obras, aunque con significados distintos.

La diferencia de Augusto Ferrer-Dalmau con otros pintores historicistas es que, en su caso, supone recreaciones de épocas pasadas, por lo que se tiene que documentar detenidamente sobre el acontecimiento y los participantes en las batallas, que los pinta con cierto carácter descriptivo, sin pretender introducir significados subjetivos que le acercarían a una interpretación personal de la escena plasmada en el lienzo.

AURELIANO SÁINZ

15 ene 2023

  • 15.1.23
Normalmente en esta sección comento varios discos que mantienen alguna relación entre ellos. Sin embargo, en esta ocasión, me voy a centrar en uno maravilloso que se publicó el 5 de marzo de 2022, es decir, a principios del año pasado. Se trata de Multitude, del belga Paul van Haver, nacido el 12 de marzo de 1985, lo que nos indica que por estas fechas ya tiene 37 años.


Este su tercer álbum y, al igual que los dos que lo preceden, está firmado por Stromae, que es un seudónimo resultado de la alteración de las sílabas que componen la palabra ‘maestro’ (stro-mae).

Para que podamos entender el significado de las letras de sus temas, cantados en lengua francesa, hay que conocer algunos datos de su biografía. Hijo de madre belga y de un padre ruandés, asesinado en el brutal genocidio hacia la población tutsi que se produjo en 1994 por instigación del gobierno de los hutus. Su padre era arquitecto y acudió en ese año a Ruanda, su lugar de origen, para cuestiones relacionadas con su profesión, sin ser consciente del peligro que asomaba entre las dos etnias mayoritarias de ese país.

Podemos imaginar el impacto que se produjo en el pequeño Paul, de 9 años, cuando conoció la muerte de su padre. Más aún, teniendo en cuenta que se informaba gráficamente de modo constante por los medios de comunicación de las terribles matanzas que se estaban produciendo en esa pequeña nación ubicada en pleno centro de África.

Lógicamente, las huellas psicológicas de este drama le son difíciles de borrar, dado que también Stromae sufre el racismo por el color de su piel en su propio país. Como bosquejo sobre su trayectoria, me parece de interés indicar que, antes de que viera la luz este tercer álbum, ya había publicado Cheese, en 2010, y Racine carrée (Raíz cuadrada), en 2013, siendo los antecedentes musicales de Multitude.


Como acabamos de ver, en la portada del disco aparece en plano tres cuartos el propio Stromae en cinco posiciones distintas, formando una especie de círculo entre las figuras, expuestas de forma simétrica y sobre un tibio fondo azul.

La carátula no lleva título. Pero lo que más llama la atención es el peinado, ya que su propio pelo está peinado de tal forma que parece un rodete que lleva en la cabeza. Los rostros del cantante miran hacia el cielo, como si esperaran recibir alguna luz que orientara al autor en su propio desconcierto anímico.

Quisiera apuntar que la revista Rockdelux, en la edición impresa especial que ha lanzado, se ha hecho eco de esta obra de arte musical que es Multitude, clasificándola como segundo mejor álbum de 2022 (cuestión con la que discrepo, ya que debería ocupar la primera posición), tras el disco de Kendrick Lamar.

Sin embargo, la canción L’enfer (El infierno) la ha destacado en el primer lugar. Conviene, pues, que veamos el vídeo para que conozcamos el tema más popular del disco. En el mismo, se cruza la voz de Stromae con el Coro de Voces Búlgaras para hablar de cuestiones relacionadas con la salud mental y los pensamientos suicidas, que el propio autor no tuvo problema en confesarlos directamente a la presentadora, Anne-Claire Coudray, del canal de la televisión francesa TF1.


Pero, sin duda, la canción con el vídeo más espectacular es la que lleva el irónico título Fils de joie (Hijo de alegría), dirigido por Henry Schofield y filmado en el Parque del Cincuentenario de Bruselas. En él, Stromae despliega toda su imaginación creativa, tanto musical como visual, para narrarnos en un país imaginario el funeral de una ‘trabajadora sexual’.


He entrecomillado ‘trabajadora sexual’, dadas las distintas orientaciones con las que se ha tratado legalmente la prostitución en países europeos. Hay un grupo, encabezado por Holanda y Alemania, en el que está legalizado el ejercicio de la prostitución y la existencia de los prostíbulos.

Otro, en cambio, caso de Suecia y Noruega, siguiendo las pautas de la abolición, sanciona a quienes la demandan, aunque su objetivo es proteger a las mujeres que la ejercen y forzar a los que buscan sexo a cambio de dinero que abandonen esta práctica.

Bélgica, país de Paul van Haver, se sitúa en una posición intermedia, es decir, que el ejercicio personal de la prostitución está regulado y legalizado, al tiempo que se encuentran prohibidos los prostíbulos. De ahí que Stromae utilice esa expresión para el espectacular y ficticio funeral de una mujer que ejerció la prostitución (en esta ficción se narra como si fuera su madre fallecida) a la que reivindica su dignidad como persona.

Puesto que en España la prostitución se encuentra en una situación alegal, y el debate entre legalización versus abolición está abierto, finalizo aquí, reiterando la maravilla que es Multitude, uno de los grandes discos de este nuevo milenio.

AURELIANO SÁINZ

8 ene 2023

  • 8.1.23
Dentro de muy poco se cumplirán doce años desde que comencé a escribir semanalmente en los diarios de Andalucía Digital. Si saco la calculadora me dará la cifra de 625 artículos publicados, lo que no deja de sorprenderme pues, cuando el editor de esta red de diarios andaluces me invitó a participar en la sección de Firmas, recuerdo que la respuesta que le di fue: “¿Y yo de qué voy a escribir?”.


Por aquellas fechas, yo no conocía personalmente a Juan Pablo Bellido. Sería su primo Manolo Bellido, también periodista y entrañable amigo, quien me lo dio a conocer en Montilla, coincidiendo con la presentación del número de la revista Litoral dedicada al rock español. Por cierto, aunque diga "revista", a fin de cuenta, los ejemplares de Litoral son verdaderos libros, tanto por su extensión como por su formato y contenido.

Revista LitoralLa razón de que yo estuviera presente en este evento se debía a que había realizado un artículo sobre las inolvidables Vainica Doble, y que se insertaba en el conjunto de los numerosos relatos que abordaban los textos y las imágenes sobre los cantantes y grupos de rock hispanos que habían dejado huella en el panorama musical español.

No me cabe la menor duda de que la legendaria revista Litoral, creada en 1926 en Málaga por los poetas Emilio Prados y Manuel Altolaguirre, es de lo mejor que se edita en nuestro país, no solo por los temas tan diversos que se abordan en sus números, sino también por el magnífico diseño de su director, Lorenzo Saval.

“Bueno, intentaré escribir. A ver qué temas se me ocurren; aunque no estoy muy seguro de que los pueda realizar semanalmente”, fue el incierto compromiso que le mostré a Juan Pablo en aquellos momentos. Y la verdad es que, con el primero de los trabajos, Volver a Montilla, no me imaginaba que sería el inicio de un larga e ininterrumpida senda que llega hasta hoy y que aún continúa (y que espero seguir hacia adelante).

Titulé la sección Negro sobre blanco, ya que fue lo primero que se me vino a la cabeza; aunque bien podía haber tenido otra denominación. La acompañé con una fotografía de primer plano en la que aparecía con una camisa roja, mi color preferido. No hace mucho, a Juan Pablo le indiqué que convendría cambiar la foto, dado que el tiempo no pasa en balde y lo razonable es que quienes consulten vean el rostro actual de quien escribe.

Como bien sabemos, en la actualidad, Andalucía Digital está configurada por 14 diarios. Un notable éxito, teniendo en cuenta que el camino recorrido ha sido muy complicado, ya que la supervivencia de los nuevos medios digitales de tipo local está muy supeditada al esfuerzo de quienes los llevan y a la publicidad como apoyo económico.


Puesto que desde entonces me encuentro en la sección de Firmas, me gustaría hacer una breve referencia a quienes en la actualidad generosamente entregan sus textos, ya que muestran la importancia de la opinión y reflexión bien fundamentadas. También, a quienes, tiempo atrás, han estado publicando durante algún período. En esta segunda parte, que lleva la denominación de “Nos acompañaron en algún momento…”, y que puede consultarse en Montilla Digital (el punto de partida de esta red de diarios), aparecen nada menos que 49 nombres que transitaron por estas páginas digitales.

No quisiera extenderme más en esta pequeña incursión que he realizado en este medio ya tan familiar. Solamente indicar que la fotografía que me ha servido para cerrar esta columna corresponde a cuatro de los que asistimos al homenaje que se realizó a la memoria de nuestro compañero y amigo, ya fallecido, Antonio López Hidalgo en la Facultad de Comunicación de Sevilla.

En ella aparecemos, por este orden, quien firma esta columna, junto a Daniel Guerrero (que vuelve a incorporarse “al redil”, según su propia expresión), Juan Pablo Bellido y Jes Jiménez. Somos, a fin de cuentas, una pequeña representación de los rostros que se asoman de modo regular con sus escritos a las pantallas de los diarios de Andalucía Digital.

AURELIANO SÁINZ

1 ene 2023

  • 1.1.23
Siempre he considerado que la igualdad de derechos de los seres humanos es una de las metas históricas que deseamos alcanzar, aunque reconozco que resulta ser una tarea bastante difícil, pues quienes nacen con privilegios –sean de clase, de género, de raza o económicos– difícilmente van a renunciar a ellos, ya que los consideran como naturales, con multitud de argumentos que emplean para defenderlos.


Sin embargo, la lenta lucha por la igualdad en algunos casos va dando sus frutos. Esto, a pesar de las enormes barreras existentes, se comprueba en los avances que se producen en el campo de la equidad de derechos entre los hombres y las mujeres. Este cambio se puede comprobar si echamos una mirada hacia atrás y comprobamos todos los obstáculos que se les presentaban a ellas, fuera en el seno de la familia o en el ámbito social.

Pero la igualdad también se aprende, y nada mejor que empezar dentro del seno familiar, dado que es en la infancia cuando niños y niñas comienzan lo que el psicólogo estadounidense Albert Bandura llamaba aprendizajes vicarios, es decir, los que se obtienen por la observación de los comportamientos y actitudes de quienes son modelos a imitar.

Por otro lado, y puesto que estoy convencido de que las aulas también son medios no solo de conocimientos teóricos, sino también de aprendizajes que marcarán a los escolares y a los estudiantes, tiempo atrás he propuesto realizar actividades en centros de Primaria (en ocasiones, de Secundaria) para conocer cómo se perciben en la actualidad los roles en el seno de la familia y los trabajos según el género en el ámbito social.

En lo que respecta a la primera de las experiencias, quisiera indicar que siento cierta alegría al comprobar que hay bastantes escolares que, al plantearles que dibujen a una familia realizando cosas en la casa, muestran a padres y madres, también a los hermanos o hermanas, llevando a cabo distintas tareas, de modo que no aparece esa separación de roles tan estricta que se daba de forma tan generalizada décadas atrás.

Así, en el dibujo de la portada, se muestra la escena que realizó de una niña de 10 años de modo que a su madre la representa rociando un mueble con un difusor de limpieza, al tiempo que a su padre lo muestra cocinando. En medio de ellos, se dibuja a sí misma con sus dos mascotas, por lo que, de algún modo, se siente implicada en las tareas de la casa a través del cuidado de estos pequeños animales.


Podía presentar un amplio número de dibujos de esta propuesta en los que aparecen los miembros de la familia repartiéndose el trabajo de la casa; no obstante, sirva de muestra el que acabamos de ver en el que una chica de sexto curso de Primaria presenta a los cuatro miembros de la familia llevando a cabo cada uno una tarea. Así, ella misma se dibuja portando un limpiador, al igual que su padre, mientras que su hermana lo hace con una escoba y su madre con la fregona.

Pero la igualdad de derechos también hay que expresarla en el ámbito social. Es por ello que, además como tema, suelo proponer la representación de un hombre y una mujer trabajando. De este modo, los escolares manifiestan de manera espontánea las ideas que tienen acerca del hombre y la mujer en sus relaciones con el trabajo.

Los más pequeños, como es lógico, toman como referencias los trabajos que ven realizar a sus padres y madres; mientras que los mayores suelen acudir a las imágenes, más o menos elaboradas, de lo que ellos podrían ser de mayores o de lo que consideran como trabajos para ambos géneros.

Sobre esta temática, desearía destacar el hecho de que un amplio número de escolares que había participado en la experiencia asignaba similares roles o profesiones a ambos géneros. Esto supone un avance verdaderamente significativo en sus mentes, pues implicaba que para ellos la mujer y el hombre eran iguales en sus derechos en el trabajo.

Pero lo más significativo es que estas respuestas no procedían únicamente de las niñas, como podría esperarse por sus deseos de lograr en el futuro metas similares a las de sus compañeros, sino también que ellos plasmaban roles igualitarios no solo en las profesiones sino también dentro del hogar.

Este es el resultado de aprendizajes que van interiorizando, sea porque los ven en sus casas o por procesos educativos que se desarrollan en las aulas en las que se encuentran estudiando. También los modelos sociales igualitarios que contemplan en los medios de comunicación les ayudan a entender que es posible que gran parte de los trabajos pueden desarrollarlos tanto los hombres como las mujeres.


Para que comprobemos esta idea de igualdad en el trabajo, comienzo por el dibujo de una niña de 6 años que acudió a la imagen de una profesora y de un profesor como expresión de los trabajos que pueden llevar adelante ambos géneros. Quizás, esta elección se deba a que la enseñanza es una de las profesiones más igualitarias por la larga tradición del acceso de las mujeres a la docencia, lo que conllevaba a que fuera muy normal hablar del maestro o de la maestra, dado que tanto hombres como mujeres podían desarrollarla.


En la actual sociedad del siglo XXI se han producido grandes cambios, sea por la masiva incorporación de la mujer al trabajo asalariado, como por el desarrollo de las nuevas tecnologías, aplicadas no solo en el ámbito privado y doméstico sino, de un modo muy especial, en las empresas que las necesitan para su propio avance. Así, pues, el autor del dibujo anterior ha tomado como referencias tanto a su madre (“Mi mamá trabaja en antenas”) como a su padre (“Mi papá trabaja en Man”) para presentarlos a ambos trabajando de modo similar: sentados delante de una mesa y con un ordenador.


¿Influyen en las ideas de los niños y niñas los modelos que se les proponen en las clases? Estoy seguro de que sí, ya que tanto los igualitarios como los segregadores tienen una importante incidencia en las imágenes que empiezan a interiorizar. Es lo que podemos deducir del dibujo de un niño que, tras dividir la hoja por la mitad, comenzó representando a un minero, para, a continuación, trazar a una mujer realizando el mismo trabajo. Si tenemos en cuenta que el dibujo se realizó en una ciudad en la que no había minas, uno tiende a pensar que esto fuera el resultado de la educación en la igualdad que se impartía en el colegio.


Cierro haciendo referencia a otros trabajos del ámbito rural, dada la situación de desamparo de muchos pueblos de nuestra geografía, a pesar de que en ellos se encuentran los medios de subsistencia de muchas familias. Esta es la razón por la que la autora del dibujo que acabamos de ver haya representado dos escenas que ha ubicado en la naturaleza: por un lado, a un hombre como agricultor y, posteriormente, a una mujer pescando en el rio, trabajando ambos de modo similar. Esto nos indica que la niña considera que estos trabajos pueden ser realizados tanto por el hombre como por la mujer, lo que es manifestación de la idea de igualdad laboral que ha arraigado en su mente.

AURELIANO SÁINZ

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