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16 sept 2020

  • 16.9.20
Con la mente puesta en el sábado 31 de octubre, fecha fijada inicialmente para el arranque de las ligas nacionales de waterpolo, siempre que la evolución de la alerta sanitaria lo permita, trabaja el Club Waterpolo Dos Hermanas PQS, que repetirá doble presencia en las competiciones por medio del conjunto de Primera femenina y el de Segunda masculina.



El primero se ejercita desde principios de septiembre en las instalaciones municipales de Los Montecillos bajo las directrices técnicas de la exjugadora internacional cubana Lisandra Frómeta, que ya dirigiera al cuadro nazareno en División de Honor tras defender su pabellón previamente durante un total de siete campañas.

Después de hacerse cargo las últimas temporadas de los equipos de base del Dos Hermanas PQS, la caribeña toma las riendas del sénior en su tercer curso consecutivo en la categoría de plata con la intención de conformar una plantilla que aspire a todo, aunque sin renunciar a sus principios de formación. “Lo tenemos claro. El objetivo es hacer un equipo más maduro y consolidado, pero sin renunciar a nada y con ganas de llegar lo más lejos posible", comenta Lisandra, que entiende que estos años de trabajo con la cantera del club sevillano le ha permitido conocer a fondo el potencial de la base para ahora intentar sacarle el máximo partido posib

"A la mayoría de las jugadoras que ahora tengo a mi cargo las he entrenado antes en categorías inferiores y por tanto las he visto crecer deportivamente. Sin duda, esto me hace mucha ilusión, al igual que a ellas que sigamos juntas. Además de eso, mi hija también ha crecido y está preparada para estar más tiempo sin mí, lo que me permite más flexibilidad a la hora de los desplazamientos y los horarios de los entrenamientos", puntualiza la entrenadora nazarena, que abandonaba temporalmente las piscinas a finales de 2017 para ser madre.

Tras dos temporadas de transición en Primera femenina, el C.W. Dos Hermanas PQS considera que sus promesas deben dar un paso al frente, para lo que Lisandra tiene muy claro qué puede aportar al equipo: "Madurez, intensidad de partido y seguridad a la hora de plantear el juego. Estas niñas son muy jóvenes y necesitan confiar en las capacidades y habilidades que tienen. Yo sólo pretendo ayudarlas a mejorar su condición física y técnica", asegura la cubana, afincada en Dos Hermanas desde hace más de una década. "Aquí he crecido y me he formado como profesional hasta el final de mi carrera. He visto al Club pasar por momentos muy buenos, jugando incluso competición europea, y también difíciles, y lo he sentido siempre como mi club de toda la vida".

Lo que tiene claro la entrenadora del equipo nazareno es que van a poner todo el empeño posible para llegar al máximo al inicio de la temporada, yendo paso a paso en los entrenamientos, que se realizan con todas las medidas de seguridad pertinentes. Eso sí, de cómo vayan sucediéndose los acontecimientos por la crisis sanitaria dependerá de pueda comenzar la nueva campaña. ”Ya veremos qué pasa, pero la incertidumbre la tenemos todos. Ojalá podamos empezar, aunque luego iremos viendo jornada a jornada. Esta una situación muy complicada en la que habrá que llevar a cabo un protocolo muy estricto que espero podamos asumir clubes y las federaciones”, concluye.

REDACCIÓN / DHD DIGITAL

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